Nuestros Juegos de Agua

Fuentes, ríos, oceános: tanta evocación acuática no podía terminar de otra manera en este blog que con una referencia explícita a los water sports que inundan a algunos practicantes del D/s y a muchos fetichistas de los fluídos.
A mí, en las sesiones me gusta dar libertad a Endy en este aspecto: tiene siempre dos opciones: aguantarse o hacerlo en un cuenco en medio del salón. Ya, ya sé que suena un poco a argumento de Saw pero siempre existe la opción: al final es el placer de dejarse ir mientras es vista lo que predomina.




Cosas de hombres

Soy un tipo imprudente. La vida me ha enseñado poco en eso de nadar y guardar la ropa. Si lo fuese, no escribiría este post alrededor del día internacional contra la violencia de género (¿para cuándo un día contra la violencia de número?). Es algo a lo que llevo tiempo dándole vueltas en la cabeza. Los lectores atentos se habrán dado cuenta de mi manifiesta aversión al Ministro de Igualdad, señora Aido (si ella se folla la gramática y habla de "miembras" pues yo también a ver si me dan un carguito). No es casi nada personal si exceptuamos sus atentados lingüísticos en pos de no sé qué. El problema que tengo con su Ministerio de Igualdad es similar al que tiene mucha gente con eso de llamar "matrimonio" a la unión de dos personas del mismo sexo. En ese sentido soy tan facha como el más endemoniado de los obispos. Hoy entré en la página web del Ministerio a fin de confirmar mis sospechas: no existe absolutamente ningún programa en ese ministerio que promueva políticas en aspectos en los que el varón esté discriminado. Tampoco encuentro programas que vayan contra la discriminación racial o por minusvalías (o los tienen muy escondidos entre tanto lazo rosa). Nada. En absoluto estoy negando que la mujer no padezca globalmente una sitiuación de discriminación: para nada. No puedo estar más de acuerdo. Lo que me subleva es que no hayan llamado a las cosas por su nombre: Ministerio de la Mujer. ¡Hala, con dos cojones!. Y en ese sentido, no soy para nada como los obispos porque soy de los que defiende que a la unión entre dos personas sean del género que sean hay que llamarla matrimonio: porque los nombres son importantes, tanto, que no hay nada más importante que llamara a las cosas por su nombre y nunca habrá igualdad si no se empieza a igualar por el nombre. Si el tema era dedicar el presupuesto completo de un Ministerio a los problemas de discriminación de la mujer, entónces llámesele Ministerio de la Mujer. Ya lo hubo hace años. Y déjense de enredar con el lenguaje.

Así, el Ministro Aido pierde la oportunidad de ganarse el respeto de muchos hombres y conseguir un respaldo público a lo que ya es práctica privada (al menos en esta casa desde donde les escribo) de reparto equitativo de derechos y obligaciones. Porque a este macho escribiente le reconfortaría que parte del dinero público fuese a programas que aportasen perspectiva de género a cosas tales como el fracaso escolar, la custodia compartida, la delincuencia o, si me apuran, a la esperanza de vida en la que los varones estamos en clara situación de inferioridad. De verdad, Bibi, me bastarían unos banners en la página web o un link a un programa inexistente y sin fondos. Uno ya es perro viejo y ha aprendido a esperar lo mismo de Papa Noel que de muchos personajes públicos: nada.

Va por ustedes, señoras.

Trío de aguas

Hace unos días llevado por la resaca del aniversario de boda escribía sobre los maridajes: pas de deux: asunto de parejas y emparejamiento. los que siguen este blog saben que nos gustan los tríos. O sea que hoy va de eso. Aún a riesgo de convertir este blog en un émulo del Clasicos Populares de Fernando Argenta que tanto hizo por la música culta durante las décadas, voy a juntar tres músicas que tiene que ver con el agua y que suenan en mi cabeza en estos días.

Primero el agua domada en los maravillosos "Juegos de agua de la Villa d'Este" de los "Años de Peregrinaje" de Lizst. Es una de las evocaciones más hermosas que la música ha hecho nunca del agua saliendo de una una fuente delicada de chorros finos casi un regueo de gotas cristalinas (muy lejos de la ampulosidad cinematográfica de las "Fuentes de Roma" de Respighi). Para mí no sólo captura Lizst el agua sino la mágica interacción entre ésta y la luz del Mediterráneo: a veces por el oído pueden entrar más cosas que a través de cualquier otro sentido.



Segundo el agua en pendiente representada maravillosamente en "El Moldava" del compositor checo Smetana. Es un puro ejemplo de poema sinfónico tan centroeuropeo y tan de finales del XIX cuando la música sinfónica alcanzó el cénit en el control de los recursos expresivos. En esta obra- que es parte de una mayor denominada "Mi Patria"-. Pongo aquí el Yotube de la última parte que empieza describiendo el curso remansado del río para luego entrar en la mejor descripción sonora de un río furioso de aguas blancas cayendo en torrente. Joder, si no es ser un gran compositor ser capaz de poner al flautín a volar sobre toda la orquesta que venga Vivaldi y lo vea.



...y ya lo dijo Manrique y se hizo famoso no sé porque lo dijo bien o lo dijo el primero: lo de las vidas, los ríos y el mar. Pues eso: los ríos y fuentes van al mar que no sé si es el morir pero es "mú bonico" al decir de la trovadoresa Rosa de España. Y quién mejor lo ha musicado hasta ahora ha sido Claude Debussy en su poema sinfónico en 3 movimientos "El Mar". Me gusta especialmente el segundo llamado "Juegos de olas": aguas salvajes que contrastan con las aguas domadas (y desalinizadas) de la Villa d'Este. Impresionismo musical en estado puro donde suenan tanto las notas que se tocan como las que el que escucha cree que oye pero no suenan: el otro lado del apogeo del sinfonismo clásico.


En fin, que espero que disfruten tanto de este trío como yo. Y si lo que les gustan son los otros trío, pues también que a nadie le sienta mal un poco de música.

Enfriamiento global

La Tierra se calienta cada vez más. Supongo que al paso que vamos el tema no se va a arreglar por las buenas por lo tanto mejor que vayamos preparando medidas para refrescarnos cuando al invierno ya no se le pueda volver a calificar como "crudo" y nos cocinemos en verano en salsa de sudor.

Aquí tienen una propuesta para pasar un plan de refrescamiento invernal que, de paso, les puede calentar las entrañas. Sólo siento que al autor recién le enseñasen a manejar el programa ése de ordenador con el que hicieron Matrix: menuda demostración que hizo para el proyecto de fin de academia. Por favor, no se pongan cachondos que con el fin del mundo no se juega: ni ahora, ni en el 2012.



Maridajes

¿Quieren triunfar en la vida?. Les voy a contar un secreto así, gratis, porque me caen bien. Hagan una buena pareja. No me refiero, en este caso, a casarse bien -que ya hemos echado bastante almíbar en este blog durante la semana- sino a que descubran dos cosas que nadie ha visto que estén mejor juntas que por separado. Pongo ejemplos: los espárragos con mayonesa, los huevos fritos con patatas las lentejas con chorizo o el ron con cocacola. Es una receta general infalible para el éxito. Y si no fíjense en los de Pirelli: una triste marca de neumáticos de goma de color negro: ¿Pueden imaginarse algo más pasado de moda y sucio? Pues bien, van los pavos y se hacen un calendario lleno de tías buenas y jóvenes (¿es éste otro caso de maridaje troiunfante?) y, ¡hágase la luz!: los neumáticos se aclaran, se vuelven rositas y la goma adquiere la consistencia de la carne tersa con poquillo IMC. Ésta sí que es una idea nacida dentro de un garaje (y nos las patrañas de Micrososft): los garages sucios y llenos de grasa donde se reparan los coches y que siempre tenían calendarios con hembras voluptuosas enseñando lo que pudiera ser aceptable en el tiempo de ese año: un lugar de hombres y para los hombres donde era posible mirar sin sonrojo la anatomía de la bella hembra. Ahora ya los talleres no son así y se parecen más a las peluquerías. Ya no hay calendarios sino Expansión, Tiempo o Mari Claire para que leeamos mientras esperamos a que el mecánicos salga del quirófano con la sesntencia: ha habido que cambiar la corra de distribución, lo siento...




El de Pirelli es un buen maridaje con éxito global por más que nadie nos va a reconocer que piensa en neumáticos cuando ve a las chicas. Pero es que la gente miente siempre en las encuestas acerca de las cosas que les avergüenzan: deberían de saberlo ya.



Hay otro evento mediático en el año masculino que es la presentación de la colección de lencería de Victoria Secret. Pero no es lo mismo, no. ¿Qué misterio hay en maridar a la mujer con la lencería? Es un no brainer. Tampoco hace falta un MBA para convertir en el imaginario de la sociedad del colesterol a los ángeles en bellas hembritas en tanga: al contrario de los de Pirelli, lo de VS es un simple ejercicio de fuegos de artificio, plumas y lentejuelas. Dios no creó el mundo para llenarlo de obviedades. Pero bueno ya saben que este bloguero es poco resistente a las argumentaciones y sabe muy bien que todos los sofismas se terminan con una bofetada de belleza: es lo que tienen las cosas lindas: que nos dejan sin palabras...

SI QUIERO Yo también...

....
Y ya a la mañana en la habitación del hotel, que no era mazmorra sino refugio con rosas amarillas y champán (enésima botella), Endy se sentó desnuda en el retrete, libre de horquillas para el pelo, del vestido, de las cuerdas, con carita cansada y maquillaje corrido, y llamó a Dantón a su lado y cogiéndole la mano derecha con la suya, baño con su orina sus anillos mientras se besaron largamente.... quedando así sellada lo que desde el principio fue complicidad y tierna locura.

Lo bello que a veces los hombres somos capaces de crear que no lo destruya ni dios.

Gracias emocionadas, Dan....


Endy

Sí, quiero

Hoy estamos de aniversario –y van 8- y creo que es la primera vez que no lo pasamos juntos. Quizá por eso quería sorprenderte con esta carta un tanto impúdica que diga alguna de esas cosas que nunca te digo. Es un poco extraño mirar hacia atrás y ver lo fácil que nos ha resultado siempre tomar las decisiones difíciles: conocernos ocurrió con la mayor naturalidad del mundo. Sin casi darnos cuenta en pocas semanas ya estábamos viviendo juntos. Fue sencilla la decisión tuya de seguirme a un futuro incierto en otra ciudad y que tanto mal te hizo. No hicimos grandes debates acerca del hecho de casarnos y cómo hacerlo. Tampoco le dimos muchas vueltas a la decisión de tener hijos. Las grandes cosas de nuestra vida en común han ocurrido siempre con una pasmosa naturalidad. En cambio las más simples demostraron ser endiabladas y así, aún no tenemos una librería en el salón ni lámparas en los techos.

En estos años nos ha pasado de todo bueno y malo: en lo bueno hemos sido los mejores compañeritos del mundo. Y cuando lo malo, nunca hemos tensado tanto la cuerda como para llegar a romperla. Es cierto que algunos sueños se nos han quedado por el camino, que hay heridas de guerra, que has tenido que “aprender a contar”. Para ganar hay que saber perder y aceptar que siempre se pierde algo en el camino incluso en el mejor asfaltado. Nuestra vida en común no está hecha con las grandes palabras con las que los poetas ebrios de dopamina glosan el amor como si se tratase del desembarco de Normandía. Por el contrario, son los pequeños detalles los que confirman muchos días que las cosas están en orden en la casa común. Como cuando me acaricias y besas cuando llegas a la cama y yo ya estoy bastante más dormido que despierto, o cuando te acurrucas sobre mi pecho para que te acaricie los brazos o la espalda. Me gusta cuando te veo oler a nuestros hijos como quien aspira la más delicada fragancia y me dices que es una mezcla perfecta del de los dos. O cuando en momentos muy especiales todavía me quedo como tonto mirándote y veo un angelito igual, igual que aquella primera vez hace 10 años.


Mirando hacia a atrás veo que, una vez más, las decisiones más importantes las hemos tomado con una naturalidad que a veces se confunde con la ligereza como la de intentar mantener las cosas buenas que íbamos descubriendo en la vida aunque fuesen aparentemente incompatibles entre sí: nos hemos convertido en maestros del equilibrismo. Así hoy tenemos una vida en A tan convencional como la de cualquiera y una vida en B con bastantes pocos límites. Y transitamos de la una a la otra sin otros problemas que la falta de horas de sueño. Creo que desde el día 0 de nuestra relación supimos divertirnos juntos y muy pronto descubrimos que uno de los momentos más hermosos de la noche era el de volvernos juntitos a casa pasara lo que pasase. Quizá por eso nunca hemos necesitado un gran armazón teórico de razones para el amor: tantos años transcurridos, tanta gente que ha pasado y se ha quedado y sigues siendo tú con quien más me divierto, con quien más me gusta follar y la tía más lista que conozco.

En fin, que te quería decir que sí: que sí volvería a aquella fiesta en la que nos conocimos, que te volvería a buscar hielo para el vino tinto, que te volvería a mirar el culo de reojo, que te volvería a llamar para invitarte a cenar y que te volvería a preguntar si quieres ser mi cómplice. Y si decirle que sí un día a una desconocida es una acto de fe y arrojo creo que lo es aún más cuando se le dice a alguien cuya voz se conoce tan bien “que sería la de mi sangre, si se oyese”.

Un beso y el viernes estoy ahí. Y ya compro yo el pan.

La catedral sumergida

Madrugada de insomnio. Me viene a la memoria el fascinante preludio de Debussy "La catedral sumergida". Una de esas grandes obras que se me han quedado durante años en la cabeza. Es un inolvidable monumento impresionista de una belleza conmovedora que enseña lo monumental que puede llegar a ser una escritura musical casi minimalista. Es impresionante la expresividad que consigue Debussy de la parte más grave del teclado dejando resonar las notas para que se entrelacen en el tiempo con otras más agudas o con el propio silencio.

Encontré en YouTube la grabación de Arturo Benedetti Michelangeli, uno de los más grandes y excéntricos pianistas del siglo XX. La verdad es que su imagen es un poco sesentera y pelucona pero nadie le puede negar que poseía una de las sensibilidades pianísticas más refinadas que parió el convulso siglo.

No se puede bajar el video por lo que hay que clickear en el link para poderlo ver: http://www.youtube.com/watch?v=NsdIkUSjXv8

Sed

Interrumpimos este blog para dar paso a la publicidad.

Hoyos y Epis

Bueno, pues Barrio Sésamo cumple 40 años. Un aniversario pequeño después de los 20 años de la caída del muro, pero seguro que ellos son felices de pertenecer a ese mundo amable de los pequeños, de colores puros y brillantes, de canciones pegadizas y de humor absurdo. Ellos son los que nos enseñaron la diferencia entre cerca y lejos y los números del 1 al 10 hacia adelante, y lo que es más importante, hacia atrás: el hombre nunca hubiera llegado a la Luna sin la famosa cuenta atrás.


Y quería que en este post Epi y Blas hicieran pareja con la memoria que me asalta el par de hoyitos sacros de "S" que tantos vicios nos dieron hace poco: fue un placer profanarlos, la verdad. Si nos estás leyendo, un besazo desde aquí.